Se equipa a los ancianos con una pulsera especial que impide que se la puedan quitar y que es la responsable de controlar al individuo
Se instalan receptores especiales en el acceso a cada zona potencialmente peligrosa. Si detecta a un anciano cerca lanza una alarma
El sistema puede lanzar alarmas al tipo de dispositivo que prefiera la residencia: móviles, teléfonos DEC, PDA, tablets o cualquiera que elija el centro